¿Qué tan corruptos somos en realidad?

Autores: Dana Valentina Gutiérrez Hernández - Juan Manuel Medina Rodríguez - Juan Felipe Pulido 


Colombia ha sido un país que ha tenido que luchar contra la corrupción durante mucho tiempo, pero la verdad es una problemática que no parece tener fin  ya que cada vez más salen a la luz casos que están relacionados con hechos corruptos y que nos ponen a pensar si de verdad alguna vez esto tendrá fin porque somos muchas las personas que queremos un cambio frente a esta situación y mejorar nuestra imagen como país ante el mundo, mencionado también que son muchas las personas que salen afectadas con hechos como estos ya sea de manera directa o indirecta. Por otra parte, las causas que llevan a una persona a cometer algún tipo de corrupción pueden ser diversas, pero realmente no creemos que haya una causa justificable para hacer algo de este tipo, donde en Colombia se argumenta que esto es algo cultural o que está relacionado con la mentalidad, pero sin saber con certeza lo que significa lo cultural y lo mental, donde realmente resulta algo complejo comprender la influencia que tiene la mentalidad en cuanto a los juicios y decisiones morales que se presentan diariamente (Martinez, 2017). También se podría pensar que todas las personas tenemos bases morales y éticas desde nuestras casas, lo que nos podría poner a pensar que ¿entonces una persona que vivió en un entorno familiar inestable está más propensa a ser corrupto?


Cabe resaltar que Según Martinez, 2017, menciona una idea central en el cual es el “Colombiano promedio” que en pocas palabras son concepciones o interpretación se tiene del colombiano pero son conceptos que no son positivos en sí, que en los propios colombianos existe la desconfianza o suspicacia y una perspectiva en tener acuerdos sociales muy bajos y esto genera que ese concepto el mismo colombiano se desvalorice, al igual este autor acoge el efecto de la pendiente resbaladiza esto se interpreta que los individuos poco a poco van aceptando o normalizando el tema de la corrupción, se puede ver en la actualidad como aceptamos lo que sucede en colombia, aún sabiendo que existe corrupción, si queremos cambio frente a la problemática, sin embargo llega un punto en el cual aprobamos y omitimos lo que sucede.

     Como ejemplo de lo mencionado anteriormente, podemos abarcar muchas situaciones y dichos del colombiano que comprueban esta teoría, pero vale especificar con las más comunes coloquialmente hablando como: “El vivo vive del bobo”, “El mundo es de los avispados”, “El mundo es de los avispados”, ETC. De lo anterior se evidencia de cómo está institucionalizada a corrupción en el contexto social y no solo del Colombiano como se menciona en Martinez (2017), sino también, en las conductas mayoritariamente antisociales y corruptas del latinoamericano, pero enfocándose más en Colombia, no solo suenan estos refranes y dichos, también hay situaciones muy particulares, como por ejemplo cuando se maneja y no siguen las normas de tránsito debido a que no hay un orden ni vial ni policial que garantice el cumplimiento de las normas, el alto índice de políticos señalados por corrupción tanto a nivel nacional como internacional, en el deporte hablando específicamente del fútbol que el narcotráfico estaba infiltrado alterando los beneficios de los equipos en el campeonato o jugadores que alteran su edad falsificando documentos para poder participar en torneos de categorías inferiores, o que más que cuando se va a conseguir trabajo y se termina contratando  al de la “Palanca”, a la persona que tiene un apoyo de personas de alto estatus social, politico o economico. 


Referencias 

  • Martínez, C. (2017) La corrupción y el "colombiano promedio". Revista Credencial. Recuperado de: https://www.revistacredencial.com/noticia/actualidad/la-corrupcion-y-el-colombiano-promedio
  • https://www.eltiempo.com/opinion/caricaturas/matador 


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