La fuerza del por favor

Autoras: Valentina Jiménez, Catalina Montoya, Laura Parada, Sol Pardo, Pablo Vargas e Isabella Viñas 


¿Alguna vez le has ofrecido a un amigo pagarle por algo que necesitas hacer?, si eso ha sucedido ¿has notado alguna diferencia en si se lo pedias como un favor personal? ¿Cuál crees que te funcionaría mejor? Según Dan Ariely, te estás enfrentando a algo llamado normas sociales y de mercado, se trata de dos conjuntos de normas que seguimos al vivir en sociedad; las normas sociales se refieren a las acciones que hacemos para permanecer en armonía con la comunidad a la que hacemos parte; incluye por ejemplo, los favores que hacemos a los demás sin que se nos de algún tipo de remuneración y, apelan principalmente a nuestro sentido de cooperación social. Por otra parte, el conjunto de normas de mercado son aquellas en las que se incluye el intercambio, la remuneración monetaria, la productividad, entre otros términos; este tipo de normas están orientadas a la maximización de los recursos propios, aunque en ocasiones pueden llevar al individualismo y la competición, estas no son necesariamente malas, puesto que por medio de ellas se satisfacen necesidades personales y generan el crecimiento de la sociedad en términos económicos. 

Así mismo, un componente importante tanto de las normas sociales como de las de mercado, es el rol que cumple cada persona como parte de la cultura e instituciones que rigen, diferencian y establecen los comportamientos y sus funciones dentro de la sociedad. Por tal razón, los roles individuales son sujetos de utilidad y practicidad, solo cuando existen otros roles que le dan sentido, como en el caso de la familia, entendida como una institución social; en este caso no podría existir el rol de hijo, sin que también existiera el rol de padre y viceversa, así como en las instituciones de mercado, no podría haber un vendedor sin un comprador. En otras palabras, para hacer una transacción social o comercial, es necesario que coexistan individuos con roles específicos y diferenciados, como mencionan Otálora y Cendales. 

Por ejemplo, si pensáramos en una situación cotidiana, como ayudar a un amigo en un parcial virtual; digamos que él o ella, te pide que le ayudes ya que corresponde al 40% de la nota final de una materia, te dice que lo harán entre los dos, debido a que necesita aprobarlo; pero, en un escenario diferente, supongamos que te ofrece inicialmente una buena cantidad de

dinero para que hagas el examen por él, porque no se siente seguro de que podrá pasarlo con sus propios conocimientos. ¿Con cuál opción crees que te sería más fácil aceptar? Si escogiste la primera la opción, se podría decir que tu decisión se ve influenciada en gran parte por una norma social, ya que al ser tu amigo quien te pide el favor y no cualquier extraño, es probable que te sientas con el deber de ayudarlo, como parte de el rol que cumples dentro de su amistad, que en este caso podría verse como una institución. Si por el otro lado escogiste la segunda opción, se podría decir que tu decisión se vio más influenciada por las normas de mercado, lo cual quiere decir que como individuo tienes una preferencia hacía la remuneración económica por tus acciones, donde ambas partes obtienen placer, uno recibe dinero y el otro obtiene un beneficio por pagar. 

De acuerdo con Ariely y Heyman, las personas somos más propensas a realizar trabajos gratis bajo las normas sociales, pero sí nos ofrece algún pago por realizar determinada actividad, se busca que por lo menos se tenga un pago justo por el trabajo que se vaya a desempeñar; asimismo, en sus estudios, encontraron que una vez se introducen las normas de mercado en cualquier transacción, las normas sociales ya quedan por fuera, porque, ¿Quién quisiera ayudar a alguien gratis, si ya sabe que podrían pagarle por hacer lo mismo? 

A manera de conclusión, es importante tener en consideración el costo versus el beneficio recibido y esperado de los intercambios que podamos realizar en nuestra cotidianidad, ya sea por medio de las normas sociales o de las normas de mercado. Del mismo modo, si son a corto o largo plazo; es por esto que debemos ser cuidadosos al momento de encajar o incluirnos en cualquiera de las normas descritas, por lo que debemos ser muy selectivos a la hora de utilizar un grupo de normas, de esto dependerá en gran medida los roles que asumamos y el desarrollo de nuestras relaciones interpersonales. Y tú ¿Qué tipo de normas manejas con mayor frecuencia en tu cotidianidad? ¿Has utilizado alguna vez alguna norma en tu cotidianidad?

Referencias 

  • Otálora, D. & Cendales, R. (2016). Efectos del estatus social de quien emite una retroalimentación sobre el comportamiento y su justificación en una tarea de distribución de recursos económicos. Recuperado de https://revistacolombianadeenfermeria.unbosque.edu.co/index.php/CHP/article/view/1 911/1476 
  • RRSM (2013). La dicotomía de las normas sociales y las de mercado. Economía de las ideas. Recuperado de 
  • http://economiadelasideas.mx/la-dicotomia-de-las-normas-sociales-y-las-de-mercado/


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