¿La corrupción hace parte únicamente de la política? ¿Dónde más se puede ver la deshonestidad?
Autores: Vanessa Garzón Pacanchique, Johan Nicolas Molina Trejos y Cristian Adolfo Oyola Soache
Hoy en día la sociedad tiene en la mira a los gobernantes por diferentes situaciones, especialmente en la forma de gobernar y en la administración pública, es decir, si son capaces de manejar los recursos de un país, de la salud, educación, empleo, programas sociales, entre otros de forma honesta; en caso de que no sea administrado basado en lo que se supone que son las normas éticas y morales, la persona es calificada como corrupta o deshonesta, para entrar en detalle sobre esta discusión se tiene la intención de responder los siguientes interrogantes ¿Qué entendemos por corrupción? ¿Por qué la sociedad es deshonesta y en dónde la podemos ver? ¿Es justificable los actos de deshonestidad en momentos críticos o específicos?
En primer lugar, se entiende como corrupción como el abuso de poder en el cual un grupo de personas o individuo utiliza para el beneficio propio, en el caso de los políticos utilizan su poder para el beneficio propio o grupo particular que van en contravía de los estándares normativos (Rowland, 2003). Por ejemplo, en Colombia un grupo de funcionarios de administración pública desviaron dineros que tenía como objetivo ampliar la cobertura de internet para las regiones apartadas de dicha nación y así buscaba mejorar el acceso equitativo (o justo) a la educación, teniendo en cuenta que el mundo atraviesa por una pandemia, dicha acción deshonesta se da por ir en contra de las normas sociales o de los códigos éticos de un funcionario y que no solo afecta a las finanzas públicas sino a la población que está a la espera de dicha ejecución de proyecto. No obstante, la corrupción no es netamente política, si bien la definición está centrada en ella, también se puede ver momentos en la cotidianidad en el cual los ciudadanos realizan estas malas acciones, dicho esto, se suele preguntar ¿Por qué la sociedad es deshonesta y en dónde la podemos ver? En términos generales, la sociedad es deshonesta por múltiples causas, entre ellas está la percepción de costo- beneficio, por ejemplo, copiarse en exámenes de la universidad ya que implica un beneficio al final que es una buena calificación en la clase y con un costo bajo ya que la persona no se esforzaría para resolver la prueba, por lo tanto, es un acto deshonesto visto desde lo académico (Díez-Martínez, 2014). Ahora bien, existen otras explicaciones, como es el contexto en donde se encuentre el individuo, es decir, si un lugar es permitido (o es un facilitador social) hacer actos deshonestos la probabilidad de que los demás lo realicen es alta y sea valorada como positiva y la persona no se siente juzgada dado que no estaría “rompiendo” una norma de grupo (Güemes, 2018). A modo de ejemplo, las personas que ocupan cargos en la política, podemos decir que este grupo tiene un concepto distorsionado de su imagen, ya que se pueden percibir a sí mismos como personas honorables y tienen un estatus diferente al resto de la población, es allí en donde la barrera de las normas hechas para toda la población se rompe y ellos tienen el "poder" de transgredir las mismas (Otegui, 2021).
Otro ejemplo que podemos ver involucrada la deshonestidad por parte de las personas y en la que está tomando gran peso en la actualidad es la falsificación de los títulos y certificaciones de estudios, en este caso nos referimos a deshonestidad académica y al hablar de esta se encuentra directamente relacionado con la honestidad profesional, iniciando con la copia o plagio que se puede ver en cualquier disciplina o área de estudio, llegando hasta la falsificación de certificados universitarios. (Sousa, Conti, Salles & Mussel. 2016)
Continuando con lo anterior, se agregan otras variables para explicar el por qué la sociedad miente o es deshonesta, se ha demostrado que los comportamientos son moldeables frente a situaciones emocionales (como el estado de ánimo o agotamiento), las interacciones con otros y con el fin de “encajar” en un grupo (Jacobsen, Fosgaard, Pascual, 2017).
Finalmente, ¿Es justificable los actos de deshonestidad en momentos críticos o específicos? Es importante reconocer que las personas en algún momento han justificado sus acciones deshonestas para quedar bien ante la sociedad o no tener una desvalorización por una infracción. Por ello, entonces se piensa que si todos los actos deshonestos son del todo malos o si en ocasiones estos actos son realizados con “buenas intenciones” para conseguir el bien propio y recibir algún beneficio; uno de los ejemplos se pueden observar en el área laboral, en la que el jefe de una organización toma cierto favoritismo con alguna persona que está pasando por una situación difícil y se ve reflejado en disminuir su carga laboral y brindando más recursos financieros a comparación con los otros trabajadores o encubrir a un compañero por su ausencia en el trabajo para evitar que lo despidan, son ejemplos de actos que la sociedad dictamina cómo deshonestos pero que de fondo se realizaron con una “buena intención”.(Barkan, Ayal, Gino y Ariely, 2012)
En conclusión, se puede decir que los actos de deshonestidad son realizados con más frecuencia de lo que se piensa y esto a medida de que son tan recurrentes al tal punto que normalizan y justifican estos comportamientos en todos los niveles de la sociedad, claro está, a diferentes escalas y pensar que si una persona con altos cargos realiza actos deshonestos porque una persona del común no hacerlo.
Referencias
Barkan, R., Ayal, S., Gino, F., & Ariely, D. (2012). The pot calling the kettle black: Distancing response to ethical dissonance. Journal of Experimental Psychology: General, 141, 757-773. doi: 10.1037/M0027588.
Diez-Martínez, E. (2014). Deshonestidad académica de alumnos y profesores. Su contribución en la desvinculación moral y corrupción social. Revista electrónica de educación - Sinéctica. Universidad Jesuita de Guadalajara. http://www.scielo.org.mx/pdf/sine/n44/n44a14.pdf
Güemes, C. (2018). La corrupción y la desconfianza como normas sociales. Cambio de enfoque, nuevas perspectivas. Revista Internacional Transparencia e Integridad, 6, 1-7.
Jacobsen, C., Fosgaard, T., Pascual,E. D. (2017). WHY DO WE LIE? A PRACTICAL GUIDE TO THE DISHONESTY LITERATURE: WHY DO WE LIE?. Journal of Economic Surveys. DOI: 10.1111/joes.12204.
Otegui, L. (2021). Corrupción en Argentina: Los desafíos de una sociedad deshonesta.
Rowland, M. (2003). La hora de la transparencia en América Latina, el manual de anticorrupción en la función pública. Instituto Interamericano de Derechos Humanos - Centro de Asesoría y Promoción Electoral. p. 31-42. https://archivos.juridicas.unam.mx/www/bjv/libros/11/5005/18.pdf
Sousa, R. N. D., Conti, V. K., Salles, A. A., & Mussel, I. D. C. R. (2016). Deshonestidad académica: efectos sobre la formación ética de los profesionales de la salud. Revista Bioética, 24, 459-468.
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