Corrupción

Autores: María Fernanda López Forero, Rafael Montaña y Yennyfer Pulido



La corrupción se entiende como el abuso de poder con el fin de la obtención de una ganancia tangible o intangible, sin embargo, mediante el estudio de este fenómeno se ha encontrado que en muchos casos la población está de acuerdo con este tipo de comportamientos, puesto que en muchos de los casos consideran que el resto de la sociedad puede llegar a tener algún tipo de beneficio de ello o está bien visto por simple supervivencia. (Córdova y Ponce, 2017).

Según Julián, M. y Bonavia, T. (2017) la corrupción es un fenómeno muy amplio, ya que abarca diferentes estilos, de acuerdo donde se ejecuta. Se puede llegar a considerar un problema estructural en el ámbito político y económico. Entendiéndose también como un abuso de autoridad o poder, para conveniencia propia. 

Por otro lado, se debe aclarar que los actos de corrupción se pueden llegar a presentar en cualquier estrato socioeconómico y de múltiples maneras, como:

  • Soborno: pago por un favor corrupto
  • Malversación: torcer el camino de fondos ajenos (privados o públicos) para fines diferentes a los propuestos , bien sea públicos o privados.
  • Fraude: involucra engaños y estafas mediante el uso de una información.
  • Extorsión: dinero resultante de actos de coerción, violencia y amenaza. 
  • El favoritismo: favorecer a una persona o un grupo de personas mediante la atribución de recursos públicos de manera opresiva.

A nivel psicológico se pueden llevar a cabo varios aspectos que es de gran importancia resaltar y que son importantes para el estudio de este comportamiento inmoral, entre estos podemos encontrar: primero, que en muchos casos la percepción del riesgo y que las personas que realizan estos actos son conscientes de lo que hacen y sus consecuencias haciendo que estudien cómo se puede llevar a cabo dichos actos; por otro lado el papel de las emociones es bastante importante puesto que logran entrenarse para estar a la altura de lo que están haciendo y de esta manera no sentir remordimiento; como tercer punto se encuentra la ética comportamental, para este se ha demostrado que el ser humano es bueno para racionalizar actos pocos éticos si llegamos a ser beneficiarios de estos, de igual manera se ha evidenciado que estas personas tienen un rango máximo y mínimo para el cumplimiento de estos por ello saben exactamente cuál es su límite de lo incorrecto; por último, se encontrar el poder, considerándose como uno de los principales, puesto que es un factor predisponente y mantenedor de esta conducta puesto que ayuda a impulsar a la persona corrupta a que continue haciéndolo ya que tiene como manejar otros aspectos (Julián y Bonavia, 2017)

Para finalizar y realizar una reflexión sobre lo que sucede en nuestro país partimos con que Colombia es un país muy corrupto, lo cual incrementa el pensamiento donde “El vivo vive del bobo” o “Que robe pero que haga” son pensamientos donde se ve claramente esa forma en que muchos colombianos ven la forma en que vivimos, donde no importa a quien se pueda perjudicar. Pero… También es importante recalcar que todas las personas están incluidas en esa corrupción, en mayor o menor implicación desde quedarse con un cambio mal entregado hasta dejarse comprar en ámbitos políticos. Aun así es importante resaltar que no solo pasa en Colombia, pasa en muchas partes del planeta, pero es acá donde no se castiga con severidad como suele hacerse en otros países, ya que las penas por este tipo de conductas son sumamente laxas, ejemplo, se roban $70.000’000.000 COP y no pasa, perjudican a los niños con menos recursos los cuales no tienen oportunidad para poder acceder a una calidad de educación adecuada, el dinero se pierde y no hay responsables, renuncian como si con eso solucionaran todo, acciones que pasan en el país del realismo mágico, donde no pasaría en ningún otro lado del planeta; es importante resaltar que este tipo de conducta está sumamente reforzada por la omisión de penas, por complicidad de los implicados, por un sin número de eventos que mantienen estas conductas presentes y con un final para nada cercano.

Así mismo se evidencia una sed imparable, pues una vez se comete la primera conducta por mínima que sea de corrupción, sé desencadenan una variedad de hechos de corrupción o que llevan a este comportamiento, de delinquir. Por lo general está construcción de hechos buscan un bien propio o beneficiar una persona cercana, puede ser desde lo micro a llegar a potencializar macro sistémicamente. Llegando a pasar todo límite, atentado contra el bienestar y la integridad de las personas relacionadas directa o indirectamente. Así mismo viene desde generaciones lo que la normaliza y en ocasiones el individuo no asimila qué está cometiendo un acto de corrupción. También es visto como un acto egoísta e individualista donde las normas son para los demás y no para sí mismo.


REFERENCIAS 

Córdova, J. y Ponce, A. (2017). Los tipos de corrupción y la satisfacción con los servicios públicos. Evidencia del caso mexicano. Región y Sociedad, XXIX (70), 231-262. ISSN: 1870-3925. Disponible en:   https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=10253202009

Julián, M. y Bonavia, T. (2017). Aproximaciones psicosociales a la corrupción: una revisión teórica. Revista Colombiana de Psicología, 26(2), 231-243. doi: 10.15446/rcp.v26n2.59353



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