Discriminación de género: ¿un simple atajo?

Autores: Valissa Rosensvaig


Si le pedimos a Google Translate que traduzca una frase que va más o menos así “The lawyer’s secretary went for coffe” la traduce como “LA secretaria DEL abogado fue por café”. En ningún momento se especificó el género, pero automáticamente se concibió como mujer a la secretaria y como hombre al abogado. Y Google no sabe de calidez, de competencia o de profesionalismo. No sabe de estereotipos o prejuicios de género. ¿Por qué entonces la secretaria es mujer y el abogado hombre? ¿Acaso Google está confirmando que las mujeres no combinan con puestos altos? Para nada. Google es un simple algoritmo de inteligencia artificial: una secuencia que fue creada para identificar las mayores relaciones en búsquedas, escritos, textos, videos, etc y aprender de ellas. Google simplemente está poniendo las palabras que mejor representan la búsqueda. Es un atajo que se salta el paso de preguntar “¿Female or Male?”.

Los humanos no estamos tan lejos de una realidad similar. Lo que actualmente conocemos como prejuicios y estereotipos no son más sino una connotación racional expresada socialmente de lo que comenzó como un heurístico. Hablando desde el ejemplo se entiende un poco mejor:

El Heurístico de Representatividad es aquel que lleva a realizar juicios en la medida que las situaciones se parecen a otras situaciones o categorías. Es decir, si a lo largo de toda mi vida cada que fui a una oficina administrativa solo me atendieron mujeres en el puesto de secretaria, cuando me hablen de dicho cargo, lo más probable es que piense en una mujer, ¿no? ¡Es lo que he visto toda mi vida! Y pensemos por un ratito: ¿Hemos visto a muchas mujeres en cargos gerenciales o de poder a lo largo de nuestra vida? ¿Hemos presenciado igual cantidad de mujeres y de hombres en la alcaldía de una ciudad, la gobernación de un departamento o incluso en la presidencia?


También existe el heurístico de Disponibilidad. Este es aquel que lleva a emitir juicios desde la información más reciente o aquella que “resalta” más en nuestra memoria. Para ello remitámonos a cosas conocidas: El cine, la televisión, la música, etc. Todas ellas son expresiones de aquello que ya está representado en la sociedad (lo cual incluye ya como 45 capas del heurístico de representatividad). Hagamos un conteo rápido de los Vengadores: película muy famosa y conocida. De aproximadamente 10 protagonistas superhéroes, solo 2 son mujeres. Eso es el 20%. ¿Entonces pensamos en mujeres cuando se habla de superhéroes? No, porque son minoría.


Avengers: Endgame's Chris Hemsworth wears his costume at home – and makes  family call him Thor


Tal vez estos heurísticos y sesgos que han moldeado los atajos que toma nuestra mente para discriminar positivamente a los hombres y negativamente a las mujeres se puedan destruir de la misma manera que fueron construidos. Tal vez, si comenzamos a REPRESENTAR en la información DISPONIBLE más elementos positivos con las mujeres, más puestos de liderazgo, más capacidad de pensar y sobresalir podamos soñar con un mundo donde cuando se le plantee a alguien que hablará una “eminencia” en algún ámbito, ese alguien quede en banco y no pueda imaginarse ni a una mujer, ni a un hombre. Ni a una persona blanca, ni morena. Ni a una persona heterosexual, ni a una persona LGTBIQ+. Que el heurístico sea ese: que puede ser cualquiera.


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