Las decisiones que tomamos son, ¿racionales o no tanto?

 Autoras: Cecilia Ferro y Tatiana Gamez


¿Es el hombre completamente racional en cada aspecto de su vida?, esta es una cuestión de importancia que nos permite saber cómo tomamos decisiones y bajo qué aspectos nos basamos para llegar al mejor resultado que podríamos obtener. 

El hombre, único en su especie, es un ser racional, eso es indudable, sin embargo esta racionalidad tiene límites, los cuales mediados por el ambiente y las opciones disponibles nos llevan a tomar no la mejor decisión entre todas, pero si la mejor decisión entre las que tenemos a nuestra disposición.

Estos cálculos suelen hacerse en parte por medio del pensamiento intuitivo, el cual es espontáneo, sin el uso de cálculos ni búsquedas conscientes y prácticamente se presenta sin esfuerzo. Las personas en muchas ocasiones consideran que no deben hacer cálculos serios y por lo tanto confían en su intuición sobre lo que deben hacer para llegar a un objetivo, aunque en muchos casos lleva a resultados un poco equivocados, no siempre se debe asociar a la intuición con el error, ya que ella está también relacionada con la experticia obtenida luego de mucha práctica o la adquisición de destrezas que facilitan que el resultado se de rápido y sin esfuerzo. (Kahneman, 2003)

Basándonos en lo anterior se entiende que la lógica detrás de las tomas de decisiones es una mezcla de racionamiento (sistema 2) con pensamiento intuitivo (sistema 1) y unas limitaciones tanto del ambiente externo como del mismo individuo.

Estas limitaciones son variaciones en los patrones de sus comportamientos en los que se observa que la persona no se comporta como se esperaría ni como dicta la teoría, sino que se comporta atendiendo a aquellas cosas a las que tiene a su disposición, entendiendo esto como racionalidad limitada. Las decisiones se ven limitadas porque la persona no tiene acceso a toda la información,no tiene la capacidad de analizar toda la información de la que dispone, incertidumbre sobre las alternativas a elegir o simplemente no reconoce todas las opciones que posee. (Guedez Calderín, 2014)

Con base en lo anterior, ¿alguna vez has observado las tablas nutricionales de los alimentos?, ¿En algún momento te preguntaste por la lista de ingredientes?. Y si lo hiciste, ¿te quedó clara toda la información contenida?. Este es un ejemplo muy cotidiano respecto a cómo tenemos toda la información correspondiente acerca de las características nutricionales de los alimentos, pero nuestra capacidad de procesamiento de información no está en la suficiencia de analizar el boom de información suministrada. Sin embargo, no te alarmes, no es que tu capacidad de procesar y analizar la información esté alterada. Sino más bien, este es un proceso selectivo y limitado en el que solo la información considerada significativa es almacenada en la memoria para posteriormente ser evocada (Cabrera, 2003).

Teniendo en cuenta que toda la información necesaria para determinar si un alimento es  saludable o no, está incluida en su etiqueta pero el principal problema es que un gran porcentaje de la población no está familiarizada con los términos utilizados y la tabla de análisis nutricional. Por lo tanto, esta información no será significativa para nuestro cerebro, lo cual resultaría perjudicial para nuestra salud. Debido a que según la Organización Mundial de la Salud (2021), los principales factores de riesgo más asociados con la mortalidad son: hipertensión, niveles altos de glucosa en la sangre y obesidad, los cuales están relacionados con una alimentación deficiente.

En conclusión, ¿los seres humanos somos totalmente racionales para tomar decisiones? ¿las decisiones que tomamos son totalmente acertadas e inteligentes?. En los comentarios, podrás ayudarnos a responder todas las preguntas planteadas previamente, siempre desde una postura crítica y respetuosa.  



Referencias:

  • Cabrera, I. (2003). El procesamiento humano de la información: en busca de una explicación. ACIMED, 11(6). http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1024-94352003000600006&lng=es&tlng=es.
  • Guedez Calderín, O. (2014), Herbert Simon: Racionalidad Limitada Y Mercados Financieros Eficientes. Odeon No. 8. https://ssrn.com/abstract=2566792 
  • Kahneman, D. (2003). Mapas de racionalidad limitada: psicología para una economía conductual. RAE: Revista Asturiana de Economía, Nº. 28, págs. 181-225. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2304896
  • Organización Mundial de la Salud. (2021). Salud del adolescente y el joven adulto. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/adolescents-health-risks-and-solutions


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