¿Cometemos errores juzgando a la gente a simple vista?
Autoras: Ma. Camila Giraldo, Paula Ríos, Sara Rodriguez y Ma. Alejandra Sanabria.
¿Cuando vas por la calle y ves a una persona vestida con pantaloneta y chanclas, pensarías que puede ser una persona de alto cargo, como gerente de una empresa?.
Esta pregunta se puede interpretar desde el sesgo de representatividad, como un prejuicio sobre la relación existente entre una persona y la comunidad, que hace creer que una situación puede ser representativa de una población en general. Castro et al. (2019)
Por lo general solemos observar a las personas en la calle ya sea por su vestimenta, forma de hablar, apariencia física o por el color de piel. Tratando de darnos una idea o imaginarnos que rol desempeña esa persona dentro de la sociedad “cajero, mesera, presidente de una empresa, celador o un político”. Ya que en muchas ocasiones solemos relacionar las prendas de vestir con ciertas profesiones un ejemplo de esto puede ser; A y B en el caso de A: un traje costoso y B: un cargo político / gerente de un banco, otro ejemplo puede ser donde A: vestimenta informal (sudadera), B: entrenador de un gym.
Esto se debe a un heurístico, el cual es un procedimiento que nos ayuda a resolver un problema pero sin justificación (Guatibonza, 2018), esto quiere decir que por ejemplo cuando algunos abuelos hablan acerca de las “cañuelas” que son los primeros 12 días del año, cada día representa un mes y de acuerdo a su clima deducen cómo será el de cada mes, esto no tiene ningún sustento científico pero para ellos esto era un hecho, mayormente en el campo.
En ocasiones los ejemplos mencionados se da por los llamados sesgos en este caso de representatividad, de acuerdo con (Castillo, 2020), “la similitud entre objetos o eventos usualmente sesga la manera en que evaluamos la probabilidad de que ocurran eventos inciertos”, nuestros padres o la sociedad, nos han inculcado ciertas creencias acerca de determinados estándares sociales, donde se puede ver reflejado que con base al estatus económico, y la predisposición a que juzguemos de manera equivocada a algunas personas sin quiera pensarlo; como cuando vemos a un pastor de una iglesia que ayuda a la caridad de su comunidad, es muy amable y amoroso con su esposa en presencia de los demás, sin embargo en su casa, cuando se enoja suele agredir físicamente a su esposa, si tan solo nos contaran que es un pastor que dirige una iglesia esperamos por experiencia que es un hombre ejemplar, lo que sería una trampa cognitiva al elegir el camino de pensamiento más rápido y sencillo.
¿ Dónde se pueden encontrar estos sesgos de representatividad?
Según Castro et al. (2019) indica que, los sesgos de representatividad pueden investigarse de manera empírica en diferentes tipos de personas, conociendo cuales son sus juicios representativos frente algún tipo de situación o problemática que se le pueda presentar en el diario vivir, estando orientado más específicamente hacia una similitud con los estereotipos, ignorando las tasas base y las dudas sobre la veracidad de la descripción. De esta manera se lleva a que las personas juzguen la probabilidad de que algún suceso ocurra, dependiendo de sus creencias o que significado tiene ese acontecimiento para las personas, llevando a que ignoren otro tipo de información que puede ser útil respecto a la situación o al problema, es de esta forma que se puede llegar a ignorar o eliminar elementos fundamentales, para la toma de decisiones, viéndose influidos por acontecimientos previos.
¿Es posible cambiar estos sesgos de representatividad ?
Para poder comprender mejor si realmente es posible cambiar estos sesgos de representatividad, en primer lugar es fundamental comprender en qué consisten estos cambios y de qué manera se pueden lograr; tal como lo menciona Daniel Kahneman, psicólogo reconocido por sus estudios en psicología del juicio y toma de decisiones, descubrió que cuando las personas se daban cuenta que están utilizando este sesgo, eran capaces de corregirse inmediatamente y de emitir juicios más certeros (Esan, 2021).
De acuerdo a lo mencionado, según (Esana, 2021), se puede llegar a la conclusión de que un individuo puede cambiar estos sesgos si es consciente de los juicios precipitados que está realizando y con base en esto toma nuevas decisiones, también influye la retroalimentación dadas por las personas de su entorno.
¿Crees que sería posible tener conciencia de este sesgo y ayudar a cambiar la perspectiva de otros?
Referencias
- Castillo, C. (2020). Aportes de la economía conductual a las políticas de salud y educación. Fundación Rafael Preciado Hernández A.C Tomado de: http://frph.org.mx/bdigital/uploads/468_822._benjamiin_chacoin_castillo.pdf
- Castro, A., Hernandez, Z., Riquelme, E., Ossa, C., Aedo, J., Costa., S y Paez, D. (2019). Nivel de sesgos cognitivos de representatividad y confirmación en estudiantes de Psicología de tres universidades del Bío-Bío. Propósitos y Representaciones. V, 7. 210-239. Recuperado de: http://www.scielo.org.pe/pdf/pyr/v7n2/a09v7n2.pdf
- EsanConexión. (2021). La heurística de representatividad y los errores que cometemos en las decisiones económicas. toma página web https://www.esan.edu.pe/apuntes-empresariales/2021/08/la-heuristica-de-representatividad-y-los-errores-que-cometemos-en-las-decisiones-economicas/ 24 de Agosto 2021 a las 7:38 PM
- Guatibonza, E. (2018). Cómo nuestra mente nos engaña. Ensayos: revista de estudiantes de administración de empresas. Vol. 10. No. 1. Recuperado de:https://revistas.unal.edu.co/index.php/ensayos/article/view/72489
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